Un planeta, mundos diferentes.

Descubrimientos que te dejan con la boca abierta. Parecía hecho adrede, casi de casualidad. En el momento en que menos lo esperaba, durante el trabajo, viajé, me transporté a la historia y a la vida, que Jamón y Queso explicaba a alumnos de diferentes institutos de la ciudad. Una conferencia perfecta sobre los Derechos Humanos de la que yo era partícipe, mientras trabajaba, casi de casualidad.

Jamón y Queso es el pseudónimo del dibujante Ramón Esono quien a través de sus dibujos hace un reclamo a los Derechos Humanos, los derechos que cualquier ciudadano de este mundo debería tener por encima de todo: cultura, religión, país, economía, etc. La charla empezó de la siguiente manera; Ramón repartió entre los jóvenes varias cajas de cartón y rotuladores de colores. Ese fue el motor de la charla. Cajas blancas recicladas iguales entre ellas que al final de la jornada se convirtieron en cajas con aspectos muy diferentes. Una perfecta metáfora de lo que podría pasar si todos pusiéramos un granito de arena en intentar que este mundo sea mejor. Ramón les indicaba qué palabra debían ir escribiendo en las cajas y a partir de cada una iba contando una historia.

EXPRESIÓN

La pesadilla de Obi, fue la pesadilla de Ramón. Fue la historieta a la que Jamón y Queso incluyó sus dibujos denunciando a modo irónico los abusos del dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang. Una trama humorística de las desdichas de un personaje -en teoría el dictador- en la que una mañana despierta convertido en un guineano más, víctima de la miseria y de la opresión de su propia medicina. Esa fue la razón por la que el dibujante -porqué no le gusta que llamen artista- fue detenido a finales del año pasado.

BLACK BEACH

Como la mayoría de emigrantes, Ramón tuvo que volver a su país de origen, Guinea Ecuatorial, con el fin de renovar su pasaporte. En ese momento fue detenido y acusado por blanqueo y falsificación de dinero. Tras lo expuesto anteriormente, podemos imaginar que el motivo real por el que fue detenido fue por sus críticas contra el régimen de Teodoro Obiang. Así pues, acusado por algo que él no había hecho lo enviaron a la prisión de Playa Negra.

MIEDO

La cárcel de Black Beach es, según fuentes, considerada una de las peores prisiones del mundo por las constantes violaciones de los Derechos Humanos en su interior. Ramón contaba cosas espantosas de la cárcel, y probablemente fuera una selección de las “mejores” cosas que puedan pasar ahí dentro.

DERECHOS

Recuerdo una historia que contó. Una noche, un preso se puso enfermo. Así como el que no quiere la cosa, de la noche a la mañana, enfermó. Rápidamente el compañero de celda empezó hacer ruido para avisar a los funcionarios de lo que ocurría y así poder intervenir al preso. —Tenía los ojos del revés y nadie podía hacer nada, estaba sufriendo— explicaba Ramón. Nadie hizo nada, eran las cinco de la mañana cuando ocurrió eso y todos los presos empezaron hacer ruido para ser escuchados. Nada. Hasta las nueve de la mañana las puertas de aquella celda no fueron abiertas. El preso había muerto. Los funcionarios pretendían sacar aquel cuerpo de allí, pero los presos sabían que si eso ocurría en primer lugar se estarían violando los derechos de aquella persona, y de su familia. Y en segundo lugar, aquel suceso se borraría del mapa. Como decía Ramón, los presos eran presos, muchos quizás no tenían estudios, o sí, pero todos sabían cuáles eran sus derechos, los derechos de cualquier ser humano. Por supuesto, los presos se negaron a que los funcionarios se llevaran el cadáver y eso tuvo represalias. Por desgracia, la autoridad tenía la fuerza del plomo. No se atrevió a contar como terminó aquel terrible capítulo.

LIBERTAD

Después de tres meses en prisión, el día siete de marzo abandonó la prisión y su prioridad era, renovar el pasaporte, hecho por el que empezó todo y volver al extranjero junto a su familia en El Salvador. Una vez más sus derechos fueron violados, le retiraron el pasaporte, ya no estaba encarcelado pero no podía salir del país. Limitaron su libertad. Finalmente consiguió salir del país gracias a la ayuda de los gobiernos otros países y al movimiento que se produjo en torno al caso.

La charla continuó tratando temas referidos a la CULTURA, FEMINISMO, TERRORISMO, algo por lo que Ramón y todas las personas de este mundo deberíamos luchar día a día. A veces no hace falta viajar lejos para escuchar historias. Pero si que hace falta escuchar historias para viajar lejos y conocer las realidades que encierran otros lugares. Testimonios así, que transportan, que conmueven, que conciencian.

Acerda de

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